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Crónica General de la Orden de los Jerónimos |
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La más antigua de ellas es Santa María de Barrameda. Está sentada esta casa, junto a la ciudad de Sanlúcar, en un hermoso sitio, donde se ven la barra, entrar y salir los navíos, y mucha diferencia de velas y vasos; el aire es allí muy sano, y el suelo apacible y de mucho regalo. El principio fue una ermita que estaba allí de Nuestra Señora, con quien los marinos tenían y tienen mucha devoción. Los duques de Medinacidonia edificaron la casa que aunque no eran patronos de la ermita, éralo un pariente suyo, y de su consentimiento lo hicieron. Dicen que el intento del duque fue que sirviese como de recreación e enfermería a los religiosos de San Isidro. La renta es poca, la más son limosnas y los votos de los que el mar se encomiendan a la Virgen Santísima y las mismas que se mandan decir. |